02 enero 2009

El Cuadernito I

Era ya pasada la media noche cuando Johannes Galeanna, el famoso científico loco, recibió el merecido premio por su trabajo de todo el día.

Casi incrédulo de su propia obra, Johannes examinó el tubo de ensaye. Un liquido turbio de color naranja se alojaba en el pequeño cilindro.

-Por fin.- Musitó y se dispuso a probar el invento en su propia persona.

Era lo que correspondía en casos como éste.

1 comentario:

ÚXKRito dijo...

Mmmmm, porque todos los cientificis tiene que ser locos? :p

Pocamadre como siempre.

Aunque en verdad estaba asustado por la blancura de tu blog en dias pasados.

Saludote