27 mayo 2008

Acuarelita VII

Esto de trabajar es un buen papel es la ostia.

25 mayo 2008

Número Equivocado


Era ya noche cuando el timbre del teléfono repicó furiosamente. Domingo a las 11:30 de la noche, para ser precisos.

Con tranquilidad maquinal, Celio Barrientos suspendió su lectura para responder el aparato.

- ¿Bueno?
- Sí, disculpe ¿se encuentra Alfredo? -Preguntó una voz familiar.
- No, aquí no vive, está equivocado.
- Disculpe ¿marqué al 55298510?
- Sí, aquí es, pero aquí no vive Alfredo.
- Es que ese es el número que me dieron.
- Es posible, pero aquí no vive ningún Alfredo.
- Oiga, ¿ y usted no lo conoce? es alto, con papada y usa mucha loción.
- ...No... eh, yo no conozco a ningún Alfredo.
-¿Seguro?
- Pues sí, sí. Bastante seguro.
- Oiga, es que me urge comunicarme con él.
- Pues, sí, es posible, pero aquí no vive Alfredo ni conozco yo a ningún Alfredo.
- ¡Híjole, pues ni hablar! Usté disculpe, ¿eh?
- Sí, está bien, adiós.

Por tercer domingo consecutivo, Celio colgó el aparato telefónico y se quedó pensativo. Con éste, iban tres domingos seguidos que, exactamente a las 11:30 de la noche, la misma persona llamaba por teléfono para buscar a Alfredo con similares resultados. Celio empezaba a sospechar que ya no se trataba de una coincidencia.

En la cabeza de Celio empezó a gestarse gradualmente una idea, tímidamente primero y después con más y más violencia hasta convertirse en una obsesión incontrolable. Tenía que encontrar a Alfredo. Encontrarlo y matarlo.

Parecía lo más lógico de hacer.

22 mayo 2008

Morelia


Aunque no lo recuerdo, estoy seguro que el primer lugar al que viajé en mi vida fue a Morelia. Lo sé porque, desde que tengo uso de razón, íbamos cada tres o cuatro meses, mi madre, mi abuela, mi hermano y yo, a peregrinar por la capital michoacana. Llegábamos en la mañana, reconocíamos la ciudad, viajábamos de ahí a Pátzcuaro y, si nos daba tiempo, visitábamos también Uruapan. Regresábamos después de unos días con las caras sonrientes y unos kilos de más.

No nací en Morelia. Vamos, ni siquiera mi madre nació en Morelia. Mi abuelo materno sí, y mi abuela materna nació y se crió en Pátzcuaro. Entonces, ¿a qué íbamos a Morelia? Podría decirse que a alimentar la nostalgia de mi abuela por el terruño, “La cabra tira pa’l monte”, dicen algunos. Pero, entonces, ¿porqué, aún después de la muerte de mis abuelos, seguimos yendo?

Para mi familia, Morelia es un símbolo inconsciente del hogar original. Repetimos el ritual de volver para encontrarnos con nuestros orígenes. Por eso sentimos la ciudad como nuestra, por eso volvemos de vez en vez.

Recuerdo una plática infantil en la escuela primaria “Lisandro Calderón”. Varios niños, yo entre ellos, hablábamos de nuestros respectivos lugares de nacimiento. Por supuesto, casi todos los niños habían nacido, como yo, en la ciudad de México, excepción hecha de una niña que había nacido en San Luis Potosí. Aún recuerdo que, cuando me preguntaron dónde había nacido, yo, casi sin dudarlo e intoxicado por la mentira, respondí orgulloso: “Yo, en Morelia”.

Morelia es, para mí, como uno de esos familiares a los que ve uno de vez en cuando. Los reconoce, los interroga, revisa que todo siga en orden con ellos, los besa de despedida y se va con la promesa de volver algún día.

Las cosas ocurren de maneras extrañas. Ahora, uno de mis más queridos amigos se ha ido a vivir a Morelia. Empacó toda su vida en cajas, las subió a un camión y dejó este valle de baches y tráfico que es la ciudad de México. No me sorprendí cuando me dijo lo que iba a hacer, sé demasiado bien que Morelia seduce a cualquiera.

Una razón más para ir, reconocer, interrogar, revisar que todo siga en orden y, después, un abrazo de despedida con la promesa de volver. Digo, yo a Pato lo quiero mucho, pero no tanto como para besarlo.

Adriano.
PD: Saludos manito.

14 mayo 2008

Mis Maestros


¿Cuáles son tus influencias?

Una pregunta con la que cualquier persona dedicada a las artes gráficas se topa de vez en cuando. Siempre que me preguntan eso, enmudezco durante unos segundos mientras mi mente repasa nombres e imágenes. Al fin, tartamudeo un par de nombres sin demasiada convicción con la aclaración accesoria de que "hay muchos más, demasiados para enumerarlos ahora."

A pesar de que soy, en lo general, enemigo de las listas. Me decidí, por fin, a hacer una lista de mis influencias dibujísticas. La razón es tripartita, uno, la inspiración recibida por una lista análoga, obra de mi amigote Betteo, dos, para aclarar la duda a los que la tenían y, tres para descubrirlo yo mismo.

Charles Addams
Sergio Aragones
Kyle Baker
Carl Barks
Glenn Barr

Patricio Betteo
Tim Biskup
Simon Bisley
Alberto Breccia
Germán Butzé
Paco Calderón
John Caldwell
Greg Capullo
Travis Charest
Frank Cho
Sylvain Chomet
Daniel Clowes
Dave Cooper
Miguel Covarrubias
Nicolas de Crécy

Robert Crumb
Jack Davis
Dave Deal
Disney Studio (Milt Kahl, Woolie Reitherman, Marc Davis, Les Clark, Frank Thomas, Ward Kimball, Eric Larson, John Lounsbery, Ollie Johnston y Preston Blair)
Rudolph Dirks
Mort Drucker
Guerrero Edwards
EWK
Helio Flores
Roberto Fontanarrosa
Massimiliano Frezzato
Chiqui de la Fuente
Ernesto García Cabral
Gary Gianni
Carlos Giménez
Edward Gorey
Carlos Grangel
William Hanna y Joseph Barbera
Jimmy Hatlo
George Herriman
Burne Hogart
Francisco Ibáñez
Kestutis Kasparavicius
Walt Kelly
Hank Ketcham
Jack Kirby
Teddy Kristiansen
Sebastian Krüger
Erik Larsen
David Levine
Magú
Domingo R. Mandrafina
Lorenzo Mattotti
Winsor McCay
Dave McKean
George McManus
Hermann Mejía
Mike Mignola
Joseph Mirachi
Moebius
José Muñós
Jim Murray
Carlos Nine
Kevin O’Neill
Ricardo Peláez
Pepo
Abel Quesada
Quino
Norman Rockwell
Eduardo Risso
Tony Sandoval
Gerald Scarfe
Ralph Searle
E.C. Segar
Peter de Seve
Jeff Smith
Joe Sorren
Ralph Steadman
Bruce Timm
Albert Uderzo
Gabriel Vargas
Bill Watterson
Robert Weber
Claire Wendling
Kent Williams
Ashley Wood
Patrick Woodroffe
Will Wray
Chic Young

Aclaraciones.
- Los autores están ordenados en estricto orden alfabético.
- Importante: Esta no es una lista de los dibujantes que me gustan, esa lista sería monstruosa (más). Esta sólo es una lista de los dibujantes que me provocan o provocaron en alguna ocasión a dibujar y/o pintar, eso explica la ausencia de autores que admiro y respeto muchísimo pero que, simplemente, no me influenciaron.
- La lista está desprovista de corrección política. Hay una sola mujer, un solo afroamericano (y eso está en duda), ningún japonés (ver punto anterior) y está cargada hacia lo europeo, argentino y norteamericano. Además, la lista se refiere sólo a la manera de dibujar y no necesariamente al contenido de lo dibujado.
- Es dificil decir qué me influencia, tiene que ver con mis gustos pero no es determinante. Hay autores aquí listados de los cuales poseo gran cantidad de trabajo impreso y hay otros a los que sólo he visto en libros prestados o por internet.
- Al igual que con la lista de Betteo, excluyo a los pintores.
- Todos los autores son muy recomendables, si no conoces a alguno, hazte un favor a ti mismo e investiga sobre él.

¡Saludos y comenten!

Adriano

12 mayo 2008

Speed Painting III


Tiempo exacto de realización: Algo así como una hora, más o menos.

PD: Hecho en Photoshop, por si había duda.

05 mayo 2008

Gente


Caminan depreocupadamente por las calles, paseándose, arreglando sus asuntos, haciendo sus compras, dirigiéndose a sus destinos. Se ven entre ellos sin verse y, en ocasiones, me ven a mí también mientras los veo.

Me da la impresión de que me ocultan algo. Pero, ¿qué?

02 mayo 2008

Speed Painting II


Tal vez esté terminada, tal vez no. Es dificil decir con estas imágenes.

Cosa de una hora.